Un proyecto que une Cantabria y León para dar visibilidad a la obra de Gaudí con el Camino como referente
Un nuevo proyecto cultural ha comenzado a tomar forma con un objetivo ambicioso: crear un itinerario que conecte varios de los edificios diseñados por Antoni Gaudí fuera de Cataluña y convertirlos en una ruta cultural inspirada en el modelo del Camino de Santiago.
La iniciativa agrupa tres espacios clave: el Palacio Episcopal de Astorga, la Casa Botines de León y El Capricho de Comillas, a los que se suma la colaboración de instituciones vinculadas al estudio y difusión de la obra del arquitecto. El propósito es que estos lugares, muchas veces menos conocidos que las grandes obras de Barcelona, formen parte de un recorrido coherente que permita descubrir la dimensión internacional de Gaudí.

Mucho más que turismo
El proyecto no se limita a atraer visitantes. Sus impulsores buscan también desarrollar actividades educativas, culturales y sociales, poniendo especial atención en el talento joven. Entre las ideas planteadas se encuentran programas formativos, premios y actividades dirigidas a niños y jóvenes, así como iniciativas que conecten el arte con el ámbito social y filantrópico.
Este enfoque pretende que el itinerario no sea solo una propuesta turística, sino también un espacio para la creatividad, el aprendizaje y la difusión cultural.
El modelo del Camino de Santiago como referencia
Los responsables del proyecto reconocen que el Camino de Santiago es uno de los grandes ejemplos europeos de cómo un itinerario cultural puede generar identidad, atraer visitantes y dinamizar territorios. La idea del “Camino de Gaudí” toma esa referencia para plantear un recorrido que una arquitectura, historia y experiencia de viaje.
Sin embargo, los expertos recuerdan que consolidar una ruta cultural requiere tiempo, señalización adecuada, promoción coordinada y servicios que permitan al visitante recorrerla con facilidad, elementos que han sido claves en el éxito del Camino de Santiago durante décadas.

Un reto a largo plazo
El “Camino de Gaudí” se encuentra todavía en una fase inicial, centrado en la cooperación entre instituciones y en el diseño de actividades conjuntas. En los próximos años, el desafío será convertir esa idea en una experiencia real para el visitante, con itinerarios claros, propuestas culturales y una identidad propia.
Si el proyecto logra consolidarse, podría abrir una nueva forma de recorrer el patrimonio en el norte de España, combinando arquitectura, historia y viaje, y demostrando que las rutas culturales siguen siendo una herramienta poderosa para conectar territorios y personas.















