El Camino de Santiago volverá a convertirse en escenario de un reto solidario. Juan Manuel Soto partirá el próximo 30 de agosto desde Jerez para recorrer cerca de 1.100 kilómetros en bicicleta de montaña hasta Santiago de Compostela con un objetivo que va mucho más allá del deporte: dar visibilidad al síndrome de Tourette.
Doce etapas, casi 1.100 kilómetros y una motivación profundamente personal. Juan Manuel Soto, miembro del Club Jerez Natación Máster y Policía Local de Jerez, prepara uno de esos desafíos en los que el Camino vuelve a demostrar que puede ser mucho más que una ruta hacia Compostela.
La aventura comenzará el 30 de agosto a las 7:30 horas en la glorieta de María Auxiliadora de Jerez. Desde allí pondrá rumbo al norte siguiendo principalmente la Vía de la Plata, con la intención de alcanzar Santiago el 10 de septiembre.
Un reto que nace muy cerca de casa
Detrás de los kilómetros existe una historia personal. Un familiar cercano de Soto padece síndrome de Tourette y el deportista ha decidido aprovechar la repercusión de un recorrido de estas características para contribuir a que el trastorno sea más conocido.
El síndrome de Tourette se caracteriza por la presencia de movimientos o sonidos involuntarios. Pero uno de los mensajes que pretende transmitir este desafío es que sus consecuencias pueden ir más allá de los síntomas visibles, especialmente por la incomprensión o las dificultades sociales que pueden experimentar quienes lo padecen.
Convertir el Camino en altavoz es precisamente una de las razones que dan sentido al reto.

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Doce etapas hasta Santiago
El recorrido previsto atravesará buena parte del oeste peninsular antes de entrar en Galicia.
Tras abandonar Jerez, el itinerario pasará por puntos como Valencina de la Concepción, Real de la Jara, Villafranca de los Barros, Cáceres, Salamanca, Zamora, Puebla de Sanabria, A Gudiña y Allariz, hasta alcanzar finalmente Santiago de Compostela.
Será un esfuerzo considerable incluso para un deportista experimentado. Para llegar preparado, Soto asegura haber realizado semanas de alrededor de 400 kilómetros de entrenamiento.
Además, no será su primera experiencia de este tipo. Este será su tercer gran desafío solidario, utilizando nuevamente el deporte como herramienta para llamar la atención sobre una causa social.
El Camino como altavoz
Hay algo especialmente interesante en iniciativas como esta.
Cada año encontramos peregrinos que llegan al Camino con razones completamente diferentes. Algunos buscan espiritualidad; otros deporte, desconexión o aventura. Y también están quienes deciden utilizar sus kilómetros para conseguir que otras personas sean escuchadas.
Durante doce días, cada pedalada de Juan Manuel Soto tendrá precisamente ese propósito.
Si todo transcurre según lo previsto, el 10 de septiembre llegará a Santiago después de casi 1.100 kilómetros.
Pero esta vez la verdadera meta no estará únicamente en la Praza do Obradoiro.
Estará en conseguir que, durante el camino, más personas sepan qué es el síndrome de Tourette.
















