El teatro vasco contemporáneo conquista Madrid con una propuesta valiente y emocional
El Teatro de la Abadía vuelve a demostrar por qué es uno de los grandes templos de la escena contemporánea acogiendo Adiorik Ez, una producción vasca que no deja indiferente. La obra, cuyo título puede traducirse como “No hay adiós”, se presenta como un viaje intenso por la memoria, las relaciones humanas y aquello que permanece incluso cuando creemos haberlo perdido todo.

La llegada de Adiorik Ez a Madrid forma parte del impulso internacional a la creación en euskera, apoyado por el Instituto Vasco Etxepare, que sigue apostando fuerte por llevar la cultura vasca más allá de sus fronteras. Y aquí no hablamos solo de idioma, sino de identidad, emociones universales y una manera muy particular de contar historias.
Una obra que habla bajito… pero cala hondo
Adiorik Ez no necesita grandes artificios para atrapar al espectador. Su fuerza está en el texto, en los silencios, en las miradas y en esas frases que parecen sencillas pero se quedan resonando horas después de salir del teatro. La puesta en escena es sobria, cuidada al milímetro, y permite que el público se concentre en lo esencial: lo que sienten los personajes y, por extensión, lo que sentimos nosotros.
La obra reflexiona sobre las despedidas que nunca se cierran del todo, sobre las ausencias que siguen presentes y sobre la dificultad —o imposibilidad— de decir adiós cuando aún quedan cosas por resolver. Un tema profundamente humano que conecta con espectadores de cualquier edad y procedencia.
Teatro en euskera… y mucho más
Aunque el euskera es el corazón de la obra, Adiorik Ez demuestra que el buen teatro no entiende de barreras lingüísticas. Gracias a su lenguaje escénico y emocional, el mensaje fluye con claridad y llega directo, incluso a quienes escuchan el idioma por primera vez. Es una invitación perfecta para descubrir la riqueza del teatro vasco actual y su enorme capacidad para dialogar con públicos diversos.
Una cita imprescindible para los amantes del teatro
Con esta programación, el Teatro de la Abadía refuerza su compromiso con las propuestas arriesgadas, contemporáneas y con identidad propia. Adiorik Ez no es solo una obra para ver: es una experiencia para sentir, para pensar y para salir del patio de butacas con algo removido por dentro.
Porque hay despedidas que no se dicen… y obras que no se olvidan.















