El evento combinará conciertos, vino y actividades culturales en un fin de semana dedicado a la música
Villafranca del Bierzo volverá a convertirse este verano en un punto de encuentro para los amantes de la música y la cultura con la celebración de la tercera edición del Festival Musicamino, que tendrá lugar entre los días 26 y 28 de junio. El evento continúa consolidándose como una de las citas culturales destacadas de la comarca, reuniendo cada año a miles de visitantes.
La organización prepara un nuevo programa que incluirá conciertos, actividades culturales y propuestas relacionadas con la gastronomía y el vino. El cartel de artistas y el resto de la programación se anunciarán próximamente, coincidiendo con la puesta a la venta de las entradas, una información muy esperada por el público habitual del festival.

Musicamino se caracteriza por ofrecer una experiencia más amplia que la de un festival convencional. Además de la música en directo, el público puede disfrutar de catas, degustaciones y actividades vinculadas a los vinos de la comarca, poniendo en valor la tradición vitivinícola del Bierzo y el trabajo de las bodegas locales.
El entorno en el que se celebra el festival es otro de sus principales atractivos. Villafranca del Bierzo, situada en pleno Camino de Santiago, ofrece un escenario histórico y paisajístico que aporta personalidad al evento. Calles con siglos de historia, patrimonio monumental y el ambiente propio de una localidad jacobea convierten el festival en una experiencia que va más allá de los conciertos.
En la edición anterior, el festival logró reunir a más de diez mil asistentes y registró una gran participación en las actividades paralelas, especialmente en las propuestas relacionadas con el vino y la gastronomía. Estas cifras han animado a la organización a seguir apostando por el crecimiento del evento y por reforzar su proyección en el panorama cultural.
Otro de los objetivos de Musicamino es atraer a públicos de todas las edades. Por ello, el programa suele incluir actividades familiares y propuestas de ocio pensadas para niños, lo que permite que el festival se convierta en un plan completo para disfrutar durante todo el fin de semana.
La combinación de música, cultura, enoturismo y patrimonio ha permitido que el festival se abra paso como una de las iniciativas culturales con mayor proyección en el Bierzo. Con esta tercera edición, Villafranca se prepara para volver a llenar sus calles de visitantes, conciertos y ambiente festivo en el inicio del verano.















