Fallece D. José María Ballester persona clave para el Camino de Santiago
Escrito por Ernesto Diaz el 5 de abril de 2025
Con gran pesar en el mundo jacobeo se ha recibido la noticia del fallecimiento de José María Ballester, tras una larga enfermedad que no le impidió asistir en La Granja de San Ildefonso al que sería su último acto público a finales del pasado mes de enero. En el Real Sitio, recibió de manos de la reina doña Sofía un homenaje en la entrega de los Premios Hispania Nostra a las Buenas Prácticas en Patrimonio Cultural y Natural.
Persona muy vinculada al mundo del arte, trabajó en sus inicios profesionales en diversos periódicos encargándose del ámbito de la cultura y patrimonio, hasta que consiguió una plaza en el Consejo de Europa que le permitió desarrollar sus ideas sobre patrimonio en ese organismo. Una labor muy reconocida que le llevó a ocupar el cargo de Director de Cultura, del Patrimonio Cultural y Natural del Consejo de Europa.
Sería en esta época cuando comenzó su relación de trabajo con el Camino de Santiago, y que se afianzó con la llegada de Marcelino Oreja a la Secretaría General del Consejo de Europa (1984-1989). Se puede afirmar que a ellos dos se les debe el reconocimiento en 1987 del Camino de Santiago como Primer Itinerario Cultural Europeo que aprobó el Consejo de Europa.
Son muchos los reconocimientos que se le pueden hacer a José María Ballester desde diferentes instituciones: Fundación Botín, donde trabajó los últimos años, o Hispania Nostra, al ser uno de sus fundadores. Pero nosotros, desde la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de
Santiago, queremos reconocer el apoyo que siempre nos demostró. Todavía recordamos con cariño su presencia, junto a Marcelino Oreja, en la clausura del XII Congreso Internacional de Asociaciones Jacobeas, celebrado en Madrid en octubre del año 2021.
Pero su amor e interés por el Camino de Santiago se remontaba, según sus propias palabras, a su infancia. Así nos lo contaba en un coloquio en la Universidad San Pablo CEU de Madrid, en el que participaba junto a Marcelino Oreja, con motivo de haberse cumplido los 30 años de la Declaración del Camino de Santiago como Primer Itinerario Cultural Europeo. Decía él que en los veranos familiares en Sepúlveda le gustaba en las claras noches mirar al firmamento, porque ya se decía que «Segovia era tierra de pocas espigas y muchas estrellas». Le fascinaba ver una «larga mancha blanca de estrellas», que cierta señora del lugar le dijo era La Vía Láctea que lleva a Santiago de Compostela a los peregrinos. Y se hizo, decía, la promesa de cuando fuera mayor ir a Santiago caminando por las estrellas.
Hoy ya ha emprendido ese camino, y su persona, transformada en estrella, forma parte de la Vía Láctea para ser guía en el Cielo, como lo fue en la Tierra, de quienes caminan hacia Compostela.