Chalecos frente a los atropellos en el Camino Portugués. El subdelegado del Gobierno en Pontevedra se sumó este jueves a la campaña de la Dirección General de Tráfico para reforzar la seguridad de las personas que caminan por los arcenes de las carreteras. Al pie de la PO-552 entre Baiona y A Guarda, una de las carreteras más peligrosas según las estadísticas de siniestralidad en la provincia, Abel Losada repartió chalecos reflectantes a peregrinos que estaban realizando el Camino Portugués a Santiago por la costa.
Acompañado de la jefa provincial de Tráfico, Paula Yubero, y del capitán del Subsector de la Guardia Civil de Tráfico, conversaron también con los peregrinos, de diversas nacionalidades, que estaban realizando la etapa desde A Guarda hasta Baiona o Nigrán.
Todas las muertes del pasado año eran evitables
Losada remarcó que los tres peatones fallecidos en Pontevedra el año pasado perecieron en circunstancias perfectamente evitables, dado que las muertes se produjeron en la N-640, en Agolada, cuando una mujer de 37 años irrumpió en la calzada circulando de noche y con ropa oscura; en la VG-20, donde otra mujer de 48 años cruzaba la autovía y, finalmente, en un acceso a la autopista AP-9, en Redondela, cuando un hombre circulaba por la calzada en otra zona prohibida.















