Un calendario que cambia con los peregrinos
El Camino de Santiago sigue evolucionando y, con él, también lo hacen sus infraestructuras. El albergue gestionado por ANFAS en Estella ha decidido adaptarse a los nuevos hábitos de los peregrinos con un cambio importante en su calendario de apertura.
Este 2026, el albergue ha adelantado su apertura más de mes y medio respecto a otros años, iniciando la temporada en primavera y prolongándola hasta finales de septiembre o incluso octubre. Sin embargo, introduce una novedad llamativa: permanecerá cerrado durante el mes de agosto.
La decisión responde a una realidad cada vez más evidente en el Camino: el flujo de peregrinos está cambiando.
Menos verano, más primavera y otoño
Durante los últimos años, los responsables del albergue han detectado una disminución de peregrinos en los meses más calurosos, especialmente en agosto. Las altas temperaturas están provocando que muchos caminantes opten por evitar el verano.
En cambio, la afluencia en primavera y otoño ha aumentado notablemente, consolidándose como las épocas preferidas para recorrer el Camino.
Este cambio ha llevado al albergue a reorganizar su actividad, concentrando esfuerzos en los meses donde realmente hay más movimiento.

Un modelo basado en la inclusión
El albergue de ANFAS en Estella no es un alojamiento más dentro del Camino. Se trata de un proyecto social con más de dos décadas de historia, donde personas con discapacidad intelectual participan activamente como hospitaleros.
Este enfoque convierte la experiencia en algo diferente tanto para los peregrinos como para quienes trabajan en el albergue. La hospitalidad se mezcla con la inclusión, creando un espacio donde el encuentro humano cobra un valor especial.
Además, el albergue se ha consolidado como un referente en accesibilidad dentro del Camino, facilitando la estancia a todo tipo de peregrinos.
Más que un albergue, una experiencia
Cada temporada, cientos de peregrinos pasan por este albergue, donde no solo encuentran un lugar para dormir, sino también una forma distinta de vivir el Camino.
El contacto directo con los hospitaleros, el ambiente cercano y el espíritu del proyecto hacen que muchos recuerden su paso por Estella como uno de los momentos más especiales del recorrido.
El lema de este año, centrado en la ilusión y las experiencias compartidas, resume bien esa filosofía.
Adaptarse para seguir creciendo
El cambio en el calendario no es solo una medida puntual, sino una forma de adaptarse a una nueva realidad del Camino de Santiago. Un Camino que sigue creciendo, pero que también está cambiando en sus tiempos y en la forma de recorrerlo.
El albergue de ANFAS demuestra así que la clave está en saber escuchar al peregrino y evolucionar sin perder la esencia.
Porque, más allá de las etapas o los kilómetros, el Camino sigue siendo un espacio de encuentro.















