El nuevo trazado costero refuerza la oferta jacobea y apuesta por un modelo sostenible y desestacionalizado junto al mar
Galicia quiere que el mar también sea Camino. La Xunta de Galicia aspira a consolidar las 53 etapas del Camino do Litoral como una alternativa plenamente operativa y transitable durante todo el año, ampliando así la red de rutas jacobeas y reforzando la conexión entre peregrinación y paisaje atlántico.
Este itinerario costero busca poner en valor kilómetros de litoral gallego combinando naturaleza, patrimonio, tradición marinera y espiritualidad. La iniciativa no solo pretende diversificar la oferta del Camino de Santiago, sino también distribuir mejor los flujos de peregrinos y favorecer la desestacionalización del turismo.

Un Camino mirando al Atlántico
El Camino do Litoral ofrece una experiencia distinta a la de las rutas más consolidadas. Aquí el peregrino avanza con el sonido del mar como compañero constante, atravesando playas, acantilados, villas marineras y paisajes abiertos que cambian según la luz y la marea. Es un Camino de horizontes amplios, donde el océano se convierte en guía silencioso.
La propuesta de la Xunta contempla que las 53 etapas puedan recorrerse en condiciones adecuadas durante todo el año, algo que exige señalización clara, mantenimiento continuo y coordinación con los municipios implicados. El objetivo es que el trazado no sea solo una opción estival, sino una ruta sólida, segura y atractiva también en otoño e invierno.
Desarrollo territorial y sostenibilidad
Más allá del componente espiritual, el impulso del Camino do Litoral tiene una dimensión económica evidente. La ruta costera puede dinamizar pequeñas localidades, generar oportunidades para alojamientos rurales, restaurantes y servicios vinculados al turismo activo, y reforzar el tejido local.
La apuesta por este itinerario responde también a una estrategia de sostenibilidad. Diversificar rutas ayuda a reducir la presión sobre tramos más masificados y permite que el impacto del turismo se reparta de forma más equilibrada por el territorio gallego.
Un nuevo capítulo del Camino
Galicia sigue reinventando su red jacobea sin perder su esencia. Con el Camino do Litoral, la peregrinación suma un nuevo relato: el del mar como compañero de viaje. Una invitación a caminar con los pies en la tierra y la mirada en el horizonte.
Si el proyecto alcanza su consolidación plena, Galicia no solo ampliará su mapa de rutas, sino que reforzará su liderazgo como destino peregrino capaz de combinar tradición, innovación y respeto por el entorno.















