El Camino más antiguo, más auténtico y más silencioso vuelve a seducir a los peregrinos
En un momento en el que muchos caminantes buscan huir de las aglomeraciones y reencontrarse con el verdadero sentido del Camino de Santiago, el Camino Primitivo de Santiago emerge con fuerza como una de las mejores opciones para 2026. Esta ruta histórica, considerada la más antigua de todas, conserva intacta la esencia de la peregrinación: esfuerzo, naturaleza, silencio y una profunda conexión con el territorio.
El Camino Primitivo parte de Oviedo y recorre más de 320 kilómetros atravesando el interior de Asturias y Galicia hasta llegar a Santiago de Compostela. Su trazado discurre entre montañas, valles verdes, bosques cerrados y pequeñas aldeas donde el tiempo parece haberse detenido. Aquí no hay prisas ni multitudes: hay pasos firmes, conversaciones pausadas y un paisaje que acompaña al peregrino en cada etapa.
Un Camino exigente que recompensa el alma
No es el Camino más fácil, y precisamente por eso es tan especial. Sus desniveles, especialmente en Asturias, convierten cada jornada en un reto físico, pero también en una experiencia profundamente gratificante. El Primitivo no se camina en grupo, se camina hacia dentro. La ausencia de masificación permite vivir el Camino de forma íntima, casi personal, recuperando ese espíritu medieval que dio origen a la ruta jacobea.
Los albergues mantienen un ambiente tranquilo y acogedor, donde todavía se comparte mesa, historias y silencios. Muchos peregrinos destacan la hospitalidad sincera de los pueblos, donde el caminante sigue siendo recibido con curiosidad y cercanía, lejos del turismo acelerado.

Gastronomía, patrimonio y paisaje en estado puro
El Camino Primitivo es también una ruta para los sentidos. La gastronomía asturiana y gallega acompaña cada etapa con productos locales de gran calidad: quesos artesanos, sidra natural, platos de cuchara y una cocina tradicional que reconforta tras el esfuerzo diario. A ello se suma un patrimonio discreto pero valioso, con antiguas iglesias, hospitales de peregrinos y vestigios históricos que recuerdan que por aquí comenzó todo.
2026, el momento ideal para descubrirlo
Con mejoras constantes en señalización, mantenimiento y servicios, 2026 se perfila como un año perfecto para descubrir el Camino Primitivo antes de que pierda su carácter reservado. Es una invitación clara para quienes buscan autenticidad, sostenibilidad y una experiencia real, sin artificios ni multitudes.
El Camino Primitivo no promete comodidad, promete verdad. Y esa verdad sigue esperando a quienes se atrevan a caminarla.















