Galicia lanza el Camino del Litoral: el Atlántico se suma al Camino de Santiago
Una nueva ruta que conecta espiritualidad, mar y territorio
Galicia amplía el mapa jacobeo con el Camino del Litoral, una nueva propuesta que recorre la costa atlántica y se integra dentro de la red oficial del Camino de Santiago. Esta iniciativa nace con una vocación clara: ofrecer una alternativa real a las rutas más transitadas, al tiempo que pone en valor el inmenso patrimonio natural, cultural y humano del litoral gallego.
El Camino del Litoral discurre paralelo al mar, enlazando villas marineras, playas abiertas, acantilados, puertos históricos y paisajes que forman parte de la identidad más profunda de Galicia. Es una ruta pensada para caminar sin prisas, con el sonido del océano como compañero constante y con la sensación de estar recorriendo un territorio que ha vivido siempre mirando al horizonte.

Una apuesta por la sostenibilidad y el equilibrio territorial
Uno de los pilares del nuevo itinerario es su enfoque en el desarrollo sostenible. El Camino del Litoral busca distribuir el flujo de peregrinos, aliviar la presión sobre caminos tradicionales y generar oportunidades económicas en zonas costeras que, fuera de la temporada alta, necesitan nuevas vías de dinamización.
A lo largo del recorrido, pequeños municipios y comunidades locales se convierten en protagonistas. Alojamientos, restauración, comercio y servicios al peregrino se integran en una experiencia que prioriza el respeto al entorno, la autenticidad y el contacto directo con la cultura local. El proyecto pretende que el Camino no sea solo una ruta de paso, sino un motor de cohesión territorial.
Tradición jacobea con mirada contemporánea
Desde Galicia, el Camino del Litoral se presenta como una evolución natural del fenómeno jacobeo. Mantiene el espíritu de recogimiento y encuentro que define al Camino, pero lo adapta a un perfil de peregrino que busca nuevas experiencias, paisajes menos conocidos y una conexión más íntima con la naturaleza.
Esta nueva vía no sustituye a las ya consolidadas, sino que las complementa, reforzando la idea de que el Camino de Santiago es un proyecto vivo, capaz de reinventarse sin perder su esencia. El Atlántico, con su fuerza y simbolismo, se suma así al relato jacobeo, aportando una dimensión paisajística y emocional única.
Con el Camino del Litoral, Galicia demuestra que todavía quedan muchas historias por caminar, y que cada paso junto al mar también puede ser un paso hacia Santiago.















