Un premio que reconoce décadas de trabajo
La Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Burgos ha sido distinguida con el Báculo de Oro 2026, un galardón que pone en valor su labor constante en la acogida de peregrinos y en la defensa del Camino a lo largo de los años. Este reconocimiento destaca el esfuerzo de una entidad que, desde hace décadas, trabaja de forma discreta pero esencial para mantener vivo el espíritu jacobeo en uno de los tramos más importantes del Camino Francés.
El premio no solo reconoce a la asociación como institución, sino también a las numerosas personas que han formado parte de ella: voluntarios, hospitaleros y colaboradores que, con su dedicación, han contribuido a que miles de peregrinos encuentren en Burgos un lugar de descanso, orientación y apoyo.

La hospitalidad, el corazón del Camino
Uno de los aspectos más valorados de la labor de la asociación es su compromiso con la hospitalidad, uno de los valores fundamentales del Camino de Santiago. A lo largo de los años, sus miembros han trabajado en la atención directa a los peregrinos, ofreciendo información, apoyo y, en muchos casos, algo tan sencillo como una conversación o una sonrisa al final de una etapa larga.
Para muchos caminantes, estos gestos marcan la diferencia y forman parte de los recuerdos más intensos del Camino. La hospitalidad no solo consiste en proporcionar alojamiento o servicios, sino en crear un ambiente de acogida que refleje el verdadero espíritu de la peregrinación.
Burgos, un punto clave en el Camino Francés
La ciudad de Burgos es uno de los enclaves más importantes del Camino Francés. Cada año miles de peregrinos atraviesan sus calles y descansan ante la catedral, uno de los símbolos más reconocibles del recorrido. La labor de la asociación ha sido fundamental para que la ciudad no sea únicamente un lugar de paso, sino también un espacio donde el peregrino se siente acompañado y bien recibido.
Además de la atención directa, la asociación ha participado en la señalización, la conservación de la ruta y la difusión cultural del Camino, contribuyendo a que nuevas generaciones conozcan su historia y su significado.
Un reconocimiento cargado de emoción
La entrega del Báculo de Oro estuvo marcada por la emoción y por el recuerdo de personas que han dejado huella en el movimiento jacobeo. Durante el acto se destacó que este premio simboliza el esfuerzo colectivo y el compromiso de todos aquellos que han dedicado tiempo y energía a mantener viva la tradición del Camino.
El reconocimiento también sirve para recordar que el Camino de Santiago no se sostiene solo por sus paisajes o su historia, sino por las personas que cada día trabajan para cuidarlo y para acompañar a quienes lo recorren.
El valor del trabajo silencioso
La labor de las asociaciones del Camino suele ser poco visible, pero resulta imprescindible. Son ellas las que, en muchas ocasiones, mantienen la señalización, ayudan a los peregrinos desorientados y organizan actividades que mantienen viva la cultura jacobea.
El Báculo de Oro 2026 es, en este sentido, un homenaje a todos esos esfuerzos que no siempre aparecen en los titulares, pero que hacen posible que el Camino siga siendo una experiencia humana, cercana y auténtica.















