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Quién fue Hermann Künig parte del Camino de Santiago

VÍA KÜNIG: EL CAMINO DE SANTIAGO DEL MONJE ALEMÁN QUE CRUZÓ EUROPA HACIA COMPOSTELA

Hablar del Camino de Santiago es hablar de rutas conocidas como el Camino Francés, el Portugués o el Primitivo, pero también es hablar de caminos olvidados, silenciosos y profundamente históricos. Uno de ellos es la Vía Künig, una de las rutas jacobeas más antiguas documentadas que conecta Europa Central con Santiago de Compostela siguiendo los pasos de un monje alemán del siglo XV: Hermann Künig von Vach.

Hermann Künig no fue un rey ni un noble, fue un peregrino más, pero dejó algo único: una de las primeras guías escritas del Camino de Santiago. En su manuscrito describió el recorrido desde su tierra natal hasta Compostela, señalando pueblos, peligros, hospitales y consejos prácticos para los caminantes. Gracias a ese texto sabemos que miles de peregrinos europeos cruzaban Alemania, Suiza y Francia para entrar en la Península Ibérica siguiendo una ruta perfectamente organizada mucho antes de que existieran mapas modernos.

La Vía Künig atraviesa territorios que hoy pertenecen a Alemania, Suiza y Francia, y enlaza con el Camino Francés en los Pirineos. Es, en esencia, el Camino de Santiago visto desde el corazón de Europa, una ruta que demuestra que la peregrinación no comenzaba en Roncesvalles, sino en la puerta de casa de cada caminante.

Este camino es especial porque no nace como una invención moderna, sino como una reconstrucción histórica basada en documentos reales. Es un itinerario cultural europeo que recupera la memoria de los grandes flujos de peregrinos medievales, cuando Compostela era uno de los tres grandes destinos de la cristiandad junto a Roma y Jerusalén.

Recorrer hoy la Vía Künig no es solo caminar kilómetros; es caminar siglos. Es atravesar pueblos que ya acogían peregrinos hace quinientos años, seguir calzadas antiguas, cruzar ríos y puertos de montaña que formaban parte del mapa espiritual de Europa. A diferencia de otros caminos más masificados, esta ruta ofrece silencio, reflexión y una experiencia muy cercana al peregrino medieval, donde cada etapa tiene algo de aventura y descubrimiento.

Uno de los valores más importantes de la Vía Künig es que une países, culturas y lenguas bajo un mismo símbolo: la concha del peregrino. Es una ruta que recuerda que el Camino de Santiago no es solo español, ni siquiera solo ibérico, sino profundamente europeo. En ella se mezclan paisajes alpinos, llanuras centroeuropeas, ciudades históricas y pequeños pueblos que hoy empiezan a recuperar su relación con la peregrinación.

La Vía Künig también tiene un fuerte componente educativo y cultural. A través de ella se puede explicar cómo viajaban los peregrinos medievales, qué comían, dónde dormían, qué temían y qué esperaban encontrar en Santiago. Es una ruta ideal para proyectos escolares, iniciativas culturales, marchas simbólicas y acciones de divulgación que conectan pasado y presente.

Desde el punto de vista espiritual, esta vía conserva el sentido profundo del Camino: salir, dejar atrás lo cotidiano, enfrentarse al cansancio y al silencio, y caminar hacia un lugar que representa algo más que una meta física. En tiempos de prisas y consumo rápido, la Vía Künig propone lo contrario: lentitud, memoria y sentido.

Hoy, la recuperación de esta ruta supone también una oportunidad para los territorios que atraviesa. Pueblos que no estaban en los grandes circuitos turísticos pueden convertirse en puntos de paso de una nueva generación de peregrinos interesados en historia, cultura y espiritualidad. La señalización, los albergues y las actividades culturales en torno a esta vía permiten reactivar el vínculo entre el Camino y Europa Central, devolviendo visibilidad a una parte esencial del mapa jacobeo.

La Vía Künig no compite con otras rutas del Camino de Santiago; las completa. Nos recuerda que el Camino no empieza en los Pirineos, ni en Galicia, sino en cualquier lugar donde alguien decide ponerse en marcha. Y que cada paso que damos hoy se apoya sobre los pasos de miles que caminaron antes.

Redescubrir la Vía Künig es recuperar una pieza fundamental del puzzle jacobeo, una ruta que une historia, fe, cultura y territorio. Es, en definitiva, volver a entender el Camino como lo que siempre fue: una red de caminos que cruzan Europa con un mismo destino, Santiago de Compostela.

Porque mientras existan personas dispuestas a caminar, y pueblos dispuestos a acoger, la Vía Künig seguirá viva, recordándonos que el Camino de Santiago no es una línea en un mapa, sino una historia en movimiento.


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Ernesto Díaz

Director y locutor de Radio TV Camino de Santiago, con más de 25 años de experiencia personal y profesional en la ruta jacobea, y como profesional del sector de la Restauración. Propietario y hospitalero gerente del Albergue de peregrinos de donativo «La Casa de las Sonrisas» en Grañón (La Rioja) desde 2012.

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