Un proyecto que conecta a jóvenes de Galicia y Portugal: «Pegadas»
Santiago de Compostela ha acogido el acto de cierre de “Pegadas”, un programa que ha reunido a más de 120 jóvenes procedentes de Galicia y del norte de Portugal. La iniciativa, dirigida a participantes de entre 18 y 29 años, ha utilizado el Camino de Santiago como espacio de encuentro, aprendizaje y convivencia.
A lo largo de los últimos meses, los participantes han combinado actividades formativas con experiencias prácticas, incluyendo etapas del Camino y dinámicas de trabajo en grupo. El objetivo principal del proyecto ha sido fomentar la cooperación entre jóvenes, el intercambio cultural y el desarrollo de nuevas habilidades.

El Camino como espacio para aprender y convivir
Durante el programa se han trabajado temas como el emprendimiento, la sostenibilidad, la creatividad y la participación social. El Camino ha servido como escenario para compartir experiencias, conocer otras realidades y aprender a través de la convivencia diaria.
Muchos de los jóvenes participantes han destacado que caminar juntos, compartir alojamientos y superar pequeños retos del día a día ha creado vínculos muy fuertes entre personas que, en muchos casos, no se conocían antes de comenzar la actividad.
Un encuentro final para compartir la experiencia
El acto de clausura ha reunido a los participantes en Santiago en una jornada pensada para compartir conclusiones, realizar actividades participativas y poner en común lo aprendido durante el proyecto. Talleres, dinámicas de grupo y momentos de convivencia han formado parte del cierre de esta edición.
El lema del programa, centrado en la idea de conectar y dejar huella, resume bien el espíritu de la iniciativa: utilizar el Camino no solo como ruta histórica y cultural, sino también como herramienta para el crecimiento personal y el aprendizaje colectivo.
El Camino también atrae a las nuevas generaciones
Este tipo de iniciativas reflejan una tendencia que se está viendo en los últimos años: cada vez más jóvenes descubren el Camino de Santiago no solo como experiencia espiritual o deportiva, sino también como un espacio para conocer gente, aprender y vivir algo diferente.
Programas como “Pegadas” muestran que el Camino sigue evolucionando y adaptándose a nuevas formas de entender el viaje, manteniendo al mismo tiempo su esencia de encuentro y descubrimiento.















