Un acontecimiento que conecta fe, historia y tradición entre Colombia y Europa: La Virgen de la Candelaria
La Virgen de la Candelaria, una de las advocaciones marianas más representativas de Cartagena, ha iniciado un viaje sin precedentes hacia España, convirtiéndose en protagonista de la llamada Ruta Mariana de Ultramar, un proyecto que busca fortalecer los vínculos espirituales y culturales entre ambos lados del Atlántico.
Este traslado no es un simple recorrido logístico. Se trata de un acto cargado de simbolismo que rescata la memoria histórica, la fe popular y las raíces compartidas que unen a América Latina con Europa desde hace más de cinco siglos.

Una imagen profundamente arraigada en el corazón de Cartagena
Para los cartageneros, la Virgen de la Candelaria es mucho más que una imagen religiosa. Es un símbolo de protección, identidad y esperanza que ha acompañado a la ciudad en momentos clave de su historia. Cada año, su devoción se manifiesta en celebraciones, procesiones y encuentros que reúnen a miles de fieles.
Su salida hacia España ha sido vivida con una mezcla de emoción y orgullo. Muchos creyentes consideran este viaje como una oportunidad para que el mundo conozca la fuerza espiritual y cultural que representa esta advocación mariana nacida en el Caribe colombiano.
La Ruta Mariana de Ultramar: un camino que se recorre en sentido inverso
Durante siglos, las devociones marianas viajaron desde Europa hacia América. Hoy, la Ruta Mariana de Ultramar propone recorrer ese camino de regreso, mostrando cómo esas tradiciones evolucionaron y se transformaron en expresiones únicas de fe en territorios como Colombia.
En España, la Virgen de la Candelaria participará en actos religiosos, encuentros culturales y espacios de reflexión que permitirán a comunidades locales acercarse a una devoción marcada por el mestizaje, la historia y la espiritualidad popular.
Un mensaje de unión en tiempos actuales
Este viaje llega en un momento en el que muchas comunidades buscan reconectar con sus raíces y fortalecer los lazos que las unen más allá de las fronteras. La presencia de la Virgen de la Candelaria en España se convierte así en un mensaje de encuentro, diálogo y respeto entre culturas que comparten un pasado común.
Más allá de la fe, el recorrido también impulsa el turismo religioso y pone en valor el patrimonio espiritual como parte fundamental de la identidad de los pueblos.
Un símbolo que cruza el océano llevando esperanza
La llegada de la Virgen de la Candelaria a tierras españolas no solo marca un hito histórico para Cartagena, sino que también recuerda que las tradiciones vivas siguen teniendo un papel fundamental en la construcción de la memoria colectiva. Un viaje que une continentes, generaciones y creencias bajo un mismo sentimiento.















