VALENCIA APUESTA POR EL TURISMO RELIGIOSO Y SE CONSOLIDA COMO PUERTA ESPIRITUAL DEL CAMINO DE SANTIAGO DESDE EL MEDITERRÁNEO
Valencia ha decidido mirar más allá del sol y la playa y apostar con fuerza por el turismo religioso como nuevo motor cultural y económico de la ciudad, coincidiendo con la celebración del III Año Jubilar del Santo Cáliz, que se extenderá hasta octubre de 2026. La capital valenciana quiere convertirse en un destino espiritual de referencia para viajeros y peregrinos interesados en la historia, el arte sacro y las grandes reliquias del cristianismo, conectando su patrimonio con rutas históricas que también enlazan con el Camino de Santiago desde el Mediterráneo.

La estrategia municipal se centra en poner en valor la figura del Santo Cáliz, custodiado en la Catedral de Valencia, y en crear una experiencia completa para el visitante que combine fe, cultura y turismo. Para ello se ha impulsado el Centro de Interpretación del Santo Cáliz, un espacio que permite comprender el recorrido histórico de la reliquia y su importancia simbólica, además de ofrecer rutas urbanas que recorren los principales enclaves vinculados a esta tradición dentro de la ciudad.
Este nuevo enfoque no se limita únicamente al ámbito religioso, sino que pretende atraer a un perfil de visitante interesado en el significado de los lugares que visita, fomentando un turismo más pausado, respetuoso y conectado con la identidad histórica de los territorios, un modelo muy cercano al espíritu del peregrino del Camino de Santiago. Valencia busca así convertirse en un punto de inicio o paso para quienes recorren rutas como el Camino de Levante, que une el Mediterráneo con Santiago de Compostela atravesando el interior peninsular.
Junto al Santo Cáliz, la reciente reapertura de la iglesia de los Santos Juanes y otros templos históricos refuerza la propuesta espiritual de la ciudad, ampliando la oferta cultural y patrimonial para quienes buscan algo más que una visita turística convencional. La incorporación de tecnologías interpretativas y propuestas inmersivas pretende acercar estos espacios a un público diverso, desde creyentes hasta amantes de la historia y la arquitectura.
Con esta apuesta, Valencia se posiciona como un nuevo referente del turismo espiritual en España, reivindicando su papel dentro de las rutas de peregrinación y reforzando su conexión con el Camino de Santiago desde el este peninsular. Un paso más para demostrar que el viaje interior también puede empezar junto al mar.















