Peregrinos perdidos, caídas y robos ponen a prueba a la Guardia Civil en Zamora
El Camino de Santiago es sinónimo de aventura, superación y encuentro, pero también tiene una cara menos conocida. Durante el primer mes de funcionamiento del Plan Jacobeo 2026, la Guardia Civil ha tenido que intervenir en más de 200 ocasiones para asistir a peregrinos que sufrieron accidentes, robos, problemas de salud o simplemente se perdieron mientras recorrían las rutas jacobeas a su paso por Zamora.
Las actuaciones han sido realizadas principalmente por la Oficina Móvil de Atención al Peregrino (OMAP), creada para reforzar la seguridad y la asistencia en una de las provincias por las que discurren importantes tramos del Camino de Santiago. Durante este periodo han sido atendidos caminantes procedentes de más de veinte países diferentes, desde Estados Unidos, Alemania y Francia hasta Japón, Australia, Brasil o Canadá.
Robos, caídas y peregrinos desorientados
Entre los casos más llamativos figura el de una peregrina alemana que sufrió el robo de su cartera con toda la documentación y tarjetas bancarias. Los agentes tuvieron que ayudarla a gestionar los trámites necesarios para que pudiera continuar su peregrinación.
También se registraron varios accidentes. Un peregrino estadounidense fue trasladado al centro de salud de Tábara después de sufrir una caída en una cuneta junto a la carretera ZA-123. Otro caminante tuvo que ser atendido tras accidentarse cerca de Puente Quintos mientras realizaba su recorrido hacia Santiago de Compostela.
Los agentes también localizaron a varios peregrinos que se habían desorientado y abandonado involuntariamente la ruta señalizada. Uno de ellos, además diabético, había perdido las flechas amarillas después de salir del albergue de Calzadilla de Tera y fue encontrado por una patrulla antes de que la situación se complicara.

El Camino más seguro gracias al Plan Jacobeo
La Guardia Civil mantiene un amplio dispositivo de vigilancia en el Camino de Santiago dentro del Plan de Seguridad Jacobea 2026, que refuerza la presencia policial en rutas, albergues y puntos estratégicos de paso de peregrinos. El objetivo es garantizar una experiencia segura para los miles de caminantes que cada año recorren los diferentes itinerarios jacobeos.
Además de la asistencia presencial, los agentes recomiendan el uso de la aplicación AlertCops y de la función específica «Guardián del Camino de Santiago», diseñada para compartir la ubicación en tiempo real y facilitar una respuesta rápida en caso de emergencia.
Una realidad que muchos peregrinos desconocen
Aunque la inmensa mayoría de las peregrinaciones transcurren sin incidentes, los datos demuestran que detrás de cada etapa existe un importante trabajo de seguridad y asistencia. Caídas, golpes de calor, problemas físicos, averías en bicicletas, robos o simples despistes forman parte de las situaciones a las que se enfrentan cada temporada los equipos de emergencia.
Gracias a este dispositivo, cientos de peregrinos han podido continuar su viaje hacia Santiago de Compostela después de sufrir incidencias que podrían haber puesto fin prematuramente a su aventura. Porque detrás de cada flecha amarilla también hay un operativo silencioso que trabaja para que el Camino siga siendo una de las rutas de peregrinación más seguras del mundo.
















