El Monasterio de Santo Toribio de Liébana vive un año especialmente intenso. La llegada de peregrinos ha sido muy significativa durante 2026, sobre todo en verano, mientras la Cofradía de la Santísima Cruz y el Obispado de Santander avanzan ya en los preparativos del próximo Año Jubilar Lebaniego de 2028.
El Camino Lebaniego empieza a mirar con fuerza hacia 2028.
Aunque todavía falta tiempo para la apertura del próximo Año Jubilar, en Santo Toribio de Liébana ya se percibe un aumento importante de peregrinos y una actividad creciente alrededor del monasterio, del Lignum Crucis y de la propia ruta.
José Redondo, presidente de la Cofradía de la Santísima Cruz, explica que 2026 está siendo un año especialmente significativo para el monasterio, para la Cofradía y para el Obispado de Santander.
Uno de los motivos es precisamente la preparación del futuro Jubileo.
Preparativos para 2028
Durante la última Asamblea Ordinaria de la Cofradía se abordaron ya distintas cuestiones relacionadas con el Año Jubilar Lebaniego de 2028.
Según Redondo, existe un buen entendimiento entre el Gobierno de Cantabria y el Obispado de Santander, lo que está permitiendo avanzar en distintos asuntos organizativos.
Entre las propuestas planteadas aparece también la intención de dar una imagen más homogénea a la cartelería vinculada a Santo Toribio y de reforzar la presencia del Lignum Crucis como elemento central.
Todo apunta, por tanto, a que la preparación de 2028 irá ganando protagonismo durante los próximos meses.
Más peregrinos por el Camino Lebaniego
Pero el dato más interesante llega desde el propio Camino.
Los voluntarios de la Cofradía están detectando durante este año una afluencia muy significativa de peregrinos, especialmente durante los meses de verano.
Muchos llegan desde San Vicente de la Barquera siguiendo el Camino Lebaniego hasta Santo Toribio.
La demanda de la Lebaniega, la acreditación que reciben quienes completan la peregrinación, está siendo tan alta que se agota con frecuencia.
Aun así, la organización asegura que nadie se marcha sin ella gracias a la previsión que se está manteniendo.
Es una señal clara de que el Camino Lebaniego continúa ganando visibilidad y capacidad de atracción.
El Lignum Crucis, cada vez más conocido
Para José Redondo, detrás de este crecimiento está también el mayor conocimiento del Lignum Crucis.
La reliquia constituye uno de los grandes elementos espirituales de Santo Toribio y uno de los principales motivos históricos de peregrinación hasta Liébana.
Según explica el presidente de la Cofradía, cada vez es más valorada no solo por los cántabros, sino también por visitantes y peregrinos procedentes del resto de España y del extranjero.
La llegada de personas de numerosos países permite constatar que Santo Toribio está ampliando poco a poco su dimensión internacional.

El hermanamiento con Tierra Santa marca 2026
Este año ha tenido además otro acontecimiento especialmente importante.
El pasado 14 de septiembre, coincidiendo con la festividad de la Santa Cruz, se celebró el hermanamiento entre el Monasterio de Santo Toribio de Liébana y la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén.
Ese vínculo abre una nueva etapa de colaboración religiosa, cultural y divulgativa entre ambos lugares.
Durante aquella jornada llegó también hasta Santo Toribio una reliquia procedente del Monte Calvario, que podrá ser venerada junto al Lignum Crucis en determinados actos.
El hermanamiento refuerza todavía más la dimensión internacional del santuario lebaniego.
Tres franciscanos y una red de voluntarios
Otro aspecto importante de la vida actual del monasterio es el papel de los voluntarios.
La comunidad franciscana está formada por solo tres religiosos, de los cuales dos pueden celebrar misa.
Por ese motivo, miembros de la Cofradía están colaborando de manera habitual para ayudar en distintas tareas.
Los voluntarios acuden al monasterio según un turno establecido y apoyan a los franciscanos en las necesidades del día a día.
Esa colaboración se mantendrá en los próximos meses y será especialmente importante conforme aumente la llegada de peregrinos.
La clausura de “La Vez”
La tradicional “Vez” concluyó este año con la Misa del Peregrino celebrada en Santo Toribio.
La ceremonia estuvo presidida por el padre Rafael Rizo, superior de la comunidad franciscana, acompañado por fray Felipe y fray Jesús.
Uno de los momentos más simbólicos volvió a ser la procesión de la Cruz desde la iglesia hasta su capilla para la veneración.
Seis niñas participaron por última vez este año portando los velones durante la celebración, manteniendo una tradición vinculada a los actos religiosos del monasterio.
Un Camino con más peso internacional
El crecimiento de peregrinos, el hermanamiento con Jerusalén y los preparativos de 2028 dibujan un escenario especialmente interesante para el Camino Lebaniego.
Hasta hace algunos años, su proyección internacional era mucho menor que la de otras grandes rutas de peregrinación.
Hoy la situación empieza a cambiar.
Santo Toribio aparece cada vez más conectado con redes internacionales de peregrinación y turismo religioso.
La ruta desde San Vicente de la Barquera gana caminantes.
Y el próximo Año Jubilar puede convertirse en una oportunidad importante para consolidar esa evolución.
El reto de crecer sin perder identidad
Ese crecimiento también plantea un desafío.
El Camino Lebaniego conserva todavía una fuerte conexión con el territorio, con los pequeños pueblos y con una forma de peregrinar muy vinculada al paisaje y a la espiritualidad.
La llegada de más personas obliga a mejorar servicios, información, acogida y coordinación.
Pero al mismo tiempo será importante preservar aquello que hace diferente a esta ruta.
El Jubileo de 2028 puede ser una gran oportunidad siempre que el crecimiento se acompañe de una estrategia equilibrada.
2028 empieza mucho antes
Los grandes acontecimientos no comienzan el día de su inauguración.
Empiezan años antes.
Con reuniones.
Con decisiones.
Con mejoras.
Con voluntarios.
Y también con peregrinos que empiezan a llegar cada vez en mayor número.
Eso es precisamente lo que ya está ocurriendo en Santo Toribio.
El Año Jubilar Lebaniego de 2028 todavía parece lejano.
Pero el Camino ya ha empezado a caminar hacia él.


















