El Camino Francés ya puede recorrerse también alrededor de una mesa.
El alumnado del IES do Camiño de Palas de Rei ha sido uno de los primeros en probar Saint Jacques, un nuevo juego de mesa inspirado en la ruta jacobea que combina cultura, divulgación y entretenimiento con una mecánica que recuerda al tradicional Juego de la Oca.
La propuesta convierte el Camino de Santiago en un recorrido de 90 casillas en el que los jugadores tienen que avanzar superando preguntas y pruebas hasta conseguir llegar a Compostela.
Pero no basta con alcanzar la meta.
Para ganar hay que superar una última fase y responder correctamente a cinco preguntas planteadas por los demás participantes.

El Camino convertido en tablero
Saint Jacques está pensado para partidas de entre dos y seis jugadores y se recomienda a partir de los 16 años.
Su gran atractivo está en la cantidad de contenido que incorpora.
El juego reúne 4.500 preguntas distribuidas en cinco categorías diferentes: Camino de Santiago, cultura general, ciencia, cine y espectáculos y deportes.
Eso permite que no sea únicamente un juego para expertos jacobeos.
Quien conozca bien el Camino tendrá ventaja en algunas partes, pero necesitará también cultura general y conocimientos de otros ámbitos para conseguir llegar primero a Santiago.
La combinación busca precisamente eso: convertir el aprendizaje sobre el Camino en algo competitivo, divertido y accesible.
De casilla en casilla hasta Compostela
El tablero tiene 90 casillas y toma como referencia la estructura del Juego de la Oca.
Los participantes avanzan respondiendo correctamente a las preguntas de las cartas y recorriendo simbólicamente distintos puntos del Camino Francés.
La meta está en Compostela.
El concepto resulta especialmente curioso porque el Juego de la Oca lleva décadas relacionado, al menos en el imaginario popular, con el Camino de Santiago.
Existen numerosas teorías que comparan sus casillas, puentes, posadas, cárceles y otros elementos con lugares y dificultades que antiguamente encontraba un peregrino durante su viaje.
Saint Jacques recupera esa idea y la transforma en un producto contemporáneo.
Palas de Rei también aparece en el juego
El tablero no se limita a utilizar el Camino como decoración.
Incluye referencias concretas a distintos municipios y a elementos patrimoniales situados a lo largo del Camino Francés.
En el caso de Palas de Rei aparecen lugares como el Castillo de Pambre y la iglesia de Vilar de Donas, dos de los grandes elementos patrimoniales del municipio lucense.
De esta forma, el juego funciona también como herramienta de divulgación.
Una persona puede descubrir un monumento jugando y, posteriormente, reconocerlo cuando recorra el Camino de verdad.
Del aula al Camino
La presentación realizada en Palas de Rei tiene además un componente educativo.
El juego fue presentado a los estudiantes del IES do Camiño con la participación de representantes municipales y de la administración autonómica.
La iniciativa está promovida por Brinco Soluciones Integrales y cuenta con apoyo a través del programa O Teu Xacobeo.
La intención no es quedarse únicamente en Palas de Rei.
Está previsto que el juego llegue también a otros lugares vinculados al Camino Francés, con actividades en Portomarín y Triacastela.
Eso permitirá probar la propuesta precisamente en algunos de los municipios que diariamente ven pasar a miles de peregrinos durante la temporada.

Otra forma de contar el Camino
Durante años, la divulgación jacobea se ha apoyado principalmente en libros, guías, exposiciones, documentales y conferencias.
La aparición de proyectos basados en juegos introduce una manera distinta de transmitir el patrimonio.
Especialmente entre los más jóvenes.
Un tablero puede enseñar dónde está Palas de Rei, qué importancia tiene el Castillo de Pambre o qué localidades forman parte del Camino Francés sin necesidad de convertir ese aprendizaje en una clase tradicional.
Y eso abre una vía interesante para el futuro.
El Camino puede contarse caminándolo.
Puede conocerse leyendo su historia.
Puede descubrirse a través de vídeos, podcasts o realidad virtual.
Y ahora también puede recorrerse lanzando un dado y respondiendo preguntas.
Eso sí: como en el Camino real, llegar a Santiago tampoco parece sencillo.
Porque en Saint Jacques hay que superar 4.500 preguntas antes de convertirse en el primero en alcanzar Compostela.


















