Galicia afronta este viernes 23 de octubre una jornada complicada en su litoral por el fuerte temporal marítimo, una situación que obliga también a extremar las precauciones a los peregrinos que recorren los tramos del Camino de Santiago más próximos al Atlántico.
La previsión meteorológica mantiene condiciones adversas en las aguas costeras de Lugo, A Coruña y Pontevedra, con fuerte oleaje, viento y episodios de lluvia. La situación afecta especialmente a las zonas expuestas al mar, por lo que las autoridades recomiendan mantenerse alejados de rompientes, playas, espigones, diques y otros puntos donde el oleaje pueda resultar peligroso.
El aviso no supone el cierre general de los Caminos de Santiago, pero sí aconseja modificar algunas decisiones habituales de los peregrinos durante la jornada.
Los Caminos más expuestos
Uno de los itinerarios que requiere mayor atención es el Camino Portugués de la Costa.
La ruta entra en Galicia por A Guarda y continúa por Oia, Baiona y el área de Vigo antes de avanzar hacia el interior. Muchos de sus primeros kilómetros permiten caminar muy cerca del océano y ofrecen algunos de los paisajes más espectaculares de todo el Camino Portugués.
Precisamente por ello, durante un temporal marítimo conviene evitar acercarse innecesariamente a playas, rocas, paseos marítimos y zonas donde las olas puedan alcanzar lugares aparentemente seguros.
También requiere especial precaución la prolongación del Camino hacia Fisterra y Muxía.
El entorno de la Costa da Morte cuenta con numerosos puntos elevados y expuestos al viento y al oleaje. Lugares como el cabo Fisterra o el entorno de Muxía son algunos de los espacios más visitados por quienes continúan caminando después de llegar a Santiago.
En jornadas de fuerte temporal, contemplar el mar desde lugares demasiado próximos a la costa puede convertirse rápidamente en una situación peligrosa.
Atención también en A Mariña
Los peregrinos del Camino del Norte que atraviesan A Mariña lucense deben seguir igualmente la evolución meteorológica.
Aunque buena parte del trazado jacobeo abandona progresivamente la primera línea de costa después de entrar en Galicia, el entorno de Ribadeo y otros puntos próximos al Cantábrico pueden registrar viento, lluvia y condiciones adversas.
Algo parecido sucede en los primeros kilómetros del Camino Inglés desde Ferrol o A Coruña.
La alerta es marítima y no implica necesariamente que los senderos interiores sean peligrosos, pero las condiciones meteorológicas asociadas pueden producir terreno resbaladizo, barro, caída de ramas o dificultades adicionales para caminar.
Santiago no está bajo una alerta marítima
Conviene diferenciar el temporal costero de las condiciones que puede encontrarse un peregrino en Santiago de Compostela o en las etapas interiores.
La capital gallega no está directamente expuesta al riesgo marítimo.
Sin embargo, lluvia, viento y humedad pueden acompañar a los caminantes durante diferentes puntos de las rutas, por lo que es recomendable revisar la previsión antes de iniciar cada etapa.
Una alerta naranja en la costa tampoco significa que todos los Caminos estén cerrados.
A primera hora de este viernes no existe un cierre general de las rutas jacobeas asociado al temporal.
Prudencia antes que conseguir una etapa
Los peregrinos que estén caminando hoy por Galicia deberían evitar improvisar desvíos hacia playas o zonas costeras para contemplar el temporal.
También es recomendable utilizar ropa impermeable adecuada, proteger correctamente teléfono y documentación, comprobar el estado del recorrido antes de salir y atender cualquier indicación de Protección Civil, servicios de emergencia o autoridades municipales.
Si las condiciones empeoran, acortar una etapa o esperar unas horas puede ser la mejor decisión.
El Camino seguirá allí mañana.
Un temporal marítimo puede transformar en pocos minutos un lugar aparentemente tranquilo de la costa.
Y en jornadas como esta, llegar unos kilómetros más lejos nunca debe ser más importante que llegar con seguridad.



















