La mejora del tiempo da un respiro a los equipos de extinción, pero el fuego ha ampliado su perímetro y mantiene bajo presión una zona atravesada por rutas jacobeas y uno de los grandes conjuntos patrimoniales del Camino.
El gran incendio forestal de Las Peñas de Riglos, en Huesca, continúa activo este sábado 15 de agosto. La noche ha traído temperaturas más bajas y lluvias en zonas próximas, unas condiciones algo más favorables para los equipos de extinción, pero el fuego todavía no está controlado y su perímetro ha seguido aumentando. La superficie afectada se aproxima ya a las 12.000 hectáreas, según las últimas informaciones disponibles esta mañana.
La emergencia alcanza de lleno un territorio especialmente sensible para el mundo jacobeo. El incendio se desarrolla en un entorno por el que discurre el Camino Catalán por San Juan de la Peña, una variante histórica que conduce a los peregrinos hacia uno de los lugares más extraordinarios del patrimonio aragonés antes de enlazar con el Camino Francés.

Más de mil personas evacuadas
La magnitud del dispositivo da una idea de la situación. Desde que comenzó el incendio han sido evacuadas 18 localidades y un camping, con 1.021 personas afectadas, mientras para esta jornada está previsto un enorme operativo de alrededor de 600 efectivos y 32 medios aéreos.
Durante las últimas horas el descenso de las temperaturas y las precipitaciones han permitido trabajar en mejores condiciones. Sin embargo, los cambios de viento continúan siendo uno de los grandes enemigos y han obligado a mantener la vigilancia sobre poblaciones y enclaves patrimoniales.
Para cualquier peregrino que tenga previsto caminar por esta zona, la situación aconseja no improvisar ni intentar atravesar áreas próximas al incendio. Las evacuaciones, los cortes de carreteras y el propio dispositivo de emergencia pueden modificar rápidamente las posibilidades de paso.
San Juan de la Peña, en el corazón de la preocupación
Uno de los momentos más delicados de esta emergencia se ha vivido alrededor de los monasterios de San Juan de la Peña. El fuego llegó a poner seriamente en peligro este conjunto histórico, uno de los grandes símbolos medievales de Aragón y un enclave íntimamente relacionado con las peregrinaciones jacobeas.
La situación obligó incluso a retirar preventivamente bienes patrimoniales y restos vinculados al Panteón Real. Hasta el momento, los monasterios han podido ser protegidos y no se han comunicado daños estructurales graves en el conjunto histórico.
También Santa Cruz de la Serós, localidad situada en el itinerario jacobeo que desciende desde San Juan de la Peña, ha vivido horas de enorme preocupación ante la proximidad de las llamas.
Un territorio atravesado por el Camino
La relación del incendio con el Camino de Santiago no es circunstancial. El itinerario jacobeo procedente de Cataluña atraviesa la Hoya de Huesca pasando por lugares como Bolea, Aniés, Loarre, Sarsamarcuello y el entorno de Riglos, antes de continuar hacia Ena y San Juan de la Peña.
Desde Ena, una de las etapas conduce precisamente hasta San Juan de la Peña, Santa Cruz de la Serós y Santa Cilia, donde el peregrino se aproxima ya al eje principal del Camino Francés aragonés.
Por eso, más allá de las miles de hectáreas quemadas, el incendio está afectando a un paisaje que forma parte de la historia de las peregrinaciones hacia Santiago.
Esperanza puesta en el cambio meteorológico
Las próximas horas serán decisivas. Las tormentas previstas en la provincia de Huesca podrían proporcionar una ayuda importante a los equipos de extinción, aunque el comportamiento del viento obliga a mantener todas las precauciones.
El incendio continúa activo. La mejora meteorológica es una buena noticia, pero todavía no significa el final de la emergencia.
















