Medio centenar de peregrinos de tres países recorren juntos el Camino de Santiago
El Camino de Santiago vuelve a demostrar que es mucho más que una ruta de peregrinación. Este fin de semana, cincuenta personas procedentes de España, México y Estados Unidos iniciaron en Sarria una peregrinación especialmente organizada para miembros del colectivo LGTBIQ+, una iniciativa que sus promotores definen como «el Camino de la igualdad».
La experiencia ha sido impulsada por Orlander, una comunidad española centrada en el bienestar emocional de hombres gays que desde 2018 desarrolla encuentros, retiros y actividades destinadas a fomentar espacios de convivencia, crecimiento personal y apoyo mutuo. Según explicó su fundador, Fabri Orlandi, la idea nació después de escuchar a muchas personas que deseaban hacer el Camino de Santiago, pero que no encontraban el momento adecuado o compañeros con quienes compartir la experiencia.
Un Camino para compartir experiencias
Los participantes comenzaron su aventura en Sarria, uno de los puntos de partida más populares del Camino Francés, desde donde recorrerán los últimos cien kilómetros hasta Santiago de Compostela.
Para muchos de ellos, la peregrinación representa mucho más que una actividad deportiva o turística. Es una oportunidad para crear nuevas amistades, compartir vivencias y vivir el Camino en un entorno donde sentirse cómodos y acompañados.
La iniciativa reúne a peregrinos de diferentes edades, nacionalidades y trayectorias personales, unidos por el deseo de descubrir la esencia del Camino mientras comparten una experiencia colectiva basada en la inclusión y el respeto.

El Camino de Santiago, un espacio abierto para todos
La diversidad de perfiles que recorren cada año las rutas jacobeas es una de las grandes fortalezas del Camino. Personas de distintas culturas, religiones, orientaciones sexuales y procedencias encuentran en la peregrinación un lugar donde las diferencias quedan en segundo plano y el objetivo común es llegar a Santiago.
Durante los últimos años han surgido numerosas iniciativas temáticas relacionadas con el bienestar, la accesibilidad, la inclusión social y la diversidad, reflejando cómo el Camino de Santiago continúa evolucionando sin perder sus valores tradicionales de hospitalidad y encuentro.
Una ruta que une personas de todo el mundo
Con participantes llegados de Europa y América, esta peregrinación confirma además el creciente carácter internacional del Camino de Santiago. Cada año miles de peregrinos viajan desde distintos continentes para recorrer las históricas rutas jacobeas y vivir una experiencia que combina cultura, espiritualidad, naturaleza y desarrollo personal.
Para los organizadores, el mensaje es claro: el Camino pertenece a todos. Y precisamente esa capacidad de reunir personas diferentes en torno a una misma ruta es una de las razones por las que sigue siendo uno de los grandes fenómenos culturales y humanos del mundo.
















