Un mojón movido 180 grados desvió a numerosos caminantes en Galicia
Lo que parecía una simple travesura acabó convirtiéndose en un auténtico problema para varios peregrinos del Camino de Santiago. Un mojón de señalización situado en el municipio coruñés de Outes apareció girado 180 grados, provocando que numerosos caminantes siguieran una dirección equivocada y terminaran perdidos durante varios kilómetros.
El incidente se produjo en un tramo del Camino de Santiago a Fisterra y Muxía, una de las rutas más transitadas por quienes deciden prolongar su peregrinación después de llegar a Santiago de Compostela. La alteración de la señal provocó confusión entre los peregrinos, que confiaron en la indicación oficial para continuar su recorrido.
La importancia de una simple flecha amarilla
En el Camino de Santiago, una flecha amarilla o un mojón correctamente orientado pueden marcar la diferencia entre avanzar hacia el destino correcto o desviarse varios kilómetros. Miles de peregrinos utilizan diariamente estas referencias para orientarse, especialmente quienes recorren la ruta por primera vez.
Según las informaciones conocidas, la piedra señalizadora fue manipulada y quedó orientada en sentido contrario al correcto. Como consecuencia, varios caminantes terminaron siguiendo una dirección equivocada antes de percatarse del error.

Indignación entre peregrinos y vecinos
El suceso ha generado malestar entre asociaciones jacobeas y residentes de la zona, que consideran este tipo de acciones especialmente graves debido a la dependencia que tienen los peregrinos de la señalización oficial.
Además del perjuicio para los caminantes, este tipo de actos puede afectar a la imagen de una ruta que cada año atrae a cientos de miles de visitantes nacionales e internacionales. Las estadísticas de la Oficina del Peregrino reflejan el constante crecimiento de las rutas jacobeas y la importancia de mantener una señalización fiable y segura para todos los usuarios.
Piden más vigilancia en las rutas jacobeas
Tras lo ocurrido, algunas voces reclaman una mayor vigilancia sobre la señalización del Camino para evitar manipulaciones similares. Aunque la mayoría de las incidencias suelen resolverse rápidamente gracias a la colaboración de vecinos, voluntarios y asociaciones de Amigos del Camino, el caso ha servido para recordar la importancia de respetar todos los elementos que forman parte de las rutas jacobeas.
Afortunadamente, los peregrinos afectados pudieron retomar el itinerario correcto, aunque no sin antes sumar varios kilómetros inesperados a su aventura. Una anécdota para algunos, pero también una advertencia sobre cómo un simple giro de una piedra puede alterar el rumbo de quienes recorren el Camino de Santiago.
















