Salas busca emprendedores y ofrece ayudas para vivir y trabajar
El concejo asturiano de Salas, uno de los lugares más emblemáticos del Camino Primitivo de Santiago, ha decidido mover ficha ante un problema que cada vez afecta a más zonas rurales del norte de España: la falta de relevo generacional.
Con apenas 4.700 habitantes, el municipio busca nuevos vecinos dispuestos a emprender, abrir negocios y dar vida a la localidad. Y para conseguirlo, el Ayuntamiento y diferentes iniciativas vinculadas al desarrollo rural están ofreciendo ayudas económicas, facilidades para rehabilitar viviendas y apoyo a quienes quieran instalarse en la zona.

La situación empieza a ser preocupante en algunos sectores. En los últimos meses ha cerrado la confitería del pueblo y la panadería podría hacerlo próximamente debido a la jubilación de su propietario. Tampoco quedan ya negocios como carnicerías o pescaderías, y los jóvenes apenas cuentan con espacios de ocio.
Pero Salas no quiere resignarse.
La localidad, atravesada por el Camino Primitivo y muy ligada al turismo peregrino, quiere aprovechar precisamente ese potencial para atraer nuevas familias y emprendedores. El municipio considera que todavía existe margen para abrir bares, restaurantes, alojamientos rurales, pequeños comercios o servicios destinados tanto a vecinos como a peregrinos.
Además del turismo jacobeo, la economía local también se apoya en el sector ganadero y agrícola, especialmente en explotaciones de vacuno, cultivos de kiwi, fabas y arándanos. El Ayuntamiento considera que todavía hay oportunidades reales para quienes quieran apostar por el medio rural.

Entre las medidas para atraer población destacan ayudas vinculadas a fondos Leader, facilidades fiscales para rehabilitar viviendas, suelo industrial a precios asequibles y futuros espacios de coworking para emprendedores y teletrabajadores. El Principado también facilita servicios como transporte escolar y comedor gratuito para familias con hijos que decidan trasladarse al municipio.
El proyecto cuenta además con el apoyo de Holapueblo, una iniciativa impulsada por AlmaNatura para conectar pueblos con necesidad de población y personas interesadas en emprender fuera de las grandes ciudades.
Uno de los puntos fuertes de Salas es precisamente su equilibrio entre tranquilidad rural y buena conexión. El municipio se encuentra a menos de 50 kilómetros de Oviedo y a unos 30 minutos tanto del aeropuerto de Asturias como de Avilés. Además, dispone de fibra óptica y conexión 5G, algo fundamental para quienes teletrabajan.
A esto se suma que el pueblo mantiene servicios básicos poco habituales en zonas rurales pequeñas: centro de salud con atención 24 horas, colegios, supermercados, bancos, farmacias, instalaciones deportivas y diferentes actividades culturales y festivas durante el año.
El caso de Salas refleja una realidad que cada vez se repite más en numerosos municipios del Camino de Santiago: pueblos con enorme valor patrimonial y turístico que necesitan urgentemente nuevos vecinos para mantener vivos sus comercios y servicios.
Y mientras muchas ciudades sufren problemas de vivienda, estrés y masificación, cada vez más personas empiezan a mirar hacia lugares como este, donde todavía es posible emprender, vivir con más tranquilidad y formar parte de una comunidad pequeña pero activa.
El Camino de Santiago, una vez más, vuelve a convertirse en motor de oportunidades para el mundo rural.
















