La Ertzaintza investiga al sospechoso tras detectar un presunto patrón de actuación contra mujeres extranjeras que recorrían el Camino de Santiago en solitario
La seguridad de las mujeres que recorren el Camino de Santiago vuelve a situarse en el centro del debate tras la detención de un hombre de 76 años en Hondarribia (Guipúzcoa), acusado de cometer presuntos delitos contra la libertad sexual de varias peregrinas que realizaban la ruta jacobea solas.
Según ha informado la Ertzaintza, el arrestado abordaba a mujeres que caminaban sin compañía, iniciaba una conversación y, de forma repentina, las abrazaba y besaba sin su consentimiento. La investigación apunta a que este comportamiento podría haberse repetido con al menos ocho peregrinas desde el pasado mes de junio.
Siempre elegía a mujeres que viajaban solas
Las investigaciones policiales indican que el sospechoso actuaba siguiendo un patrón muy similar.
Buscaba tramos rurales del Camino de Santiago, donde abordaba a peregrinas extranjeras que caminaban en solitario. Tras entablar una conversación aparentemente cordial, intentaba besar y abrazar a las mujeres en contra de su voluntad.
Una de las víctimas consiguió zafarse del hombre y denunció inmediatamente los hechos ante la Ertzaintza, lo que permitió iniciar la investigación.
Un operativo permitió detenerlo
Tras recoger la denuncia y comprobar que podían existir más casos con el mismo modus operandi, la Ertzaintza desplegó un dispositivo de vigilancia con agentes vestidos de paisano en la zona donde se habían producido los incidentes.
Durante el operativo, los agentes localizaron a un hombre cuya descripción coincidía con la aportada por las víctimas y observaron cómo, presuntamente, intentaba repetir la misma conducta con otra peregrina. En ese momento fue detenido.
El arrestado fue trasladado a dependencias policiales y la investigación continúa abierta para localizar a posibles nuevas víctimas.
Un caso que genera preocupación
El suceso ha generado inquietud entre asociaciones jacobeas y peregrinos, especialmente porque muchas personas deciden recorrer el Camino en solitario, una de las experiencias más habituales y valoradas de la peregrinación.
Aunque este tipo de hechos son poco frecuentes en comparación con el enorme volumen de personas que recorren cada año las rutas jacobeas, el caso ha reabierto el debate sobre la necesidad de reforzar la información, la prevención y la seguridad en determinados tramos aislados.
El Camino de Santiago es considerado uno de los itinerarios de peregrinación más seguros del mundo, pero las autoridades recuerdan que cualquier conducta inapropiada debe denunciarse de inmediato para evitar que pueda repetirse con otras personas.
El Camino debe seguir siendo un lugar seguro
Miles de mujeres realizan cada año el Camino de Santiago solas sin sufrir ningún incidente. Precisamente por ello, asociaciones de peregrinos insisten en que casos como este no deben empañar la imagen de una ruta caracterizada por la hospitalidad y el respeto, aunque sí sirven para recordar la importancia de actuar con rapidez ante cualquier comportamiento que vulnere la libertad o la integridad de los peregrinos.
La Ertzaintza ha solicitado la colaboración ciudadana para identificar a posibles afectadas que todavía no hayan presentado denuncia, mientras continúa la investigación judicial sobre el caso.
















