Canticum Novum actuará este martes en la Ciudadela de Jaca con un espectáculo que conecta las músicas del Mediterráneo, Oriente y la España de las tres culturas dentro del Festival Internacional en el Camino de Santiago
El Camino de Santiago volverá a demostrar este martes que es mucho más que kilómetros, mochilas y flechas amarillas. La histórica ciudad de Jaca, uno de los grandes puntos de entrada del Camino Francés por Aragón, acogerá una de las propuestas más especiales del Festival Internacional en el Camino de Santiago 2026: el concierto de Canticum Novum, una formación que utiliza la música para viajar por siglos de encuentros entre pueblos, religiones y culturas.
La actuación tendrá lugar este martes 11 de agosto a las 22:30 horas en la Ciudadela de Jaca, uno de los escenarios monumentales más espectaculares de la ciudad. Canticum Novum presentará Paraíso. A la sombra de los jardines de Oriente, un programa que recupera músicas mediterráneas y repertorios procedentes de tradiciones afganas, turcas, persas, árabes, sefardíes, armenias y chipriotas.
No se trata simplemente de otro concierto de verano. La propuesta encaja especialmente bien con la propia historia del Camino de Santiago, una ruta que durante siglos funcionó como un enorme corredor europeo por el que no solamente viajaron peregrinos, sino también comerciantes, artesanos, ideas, estilos artísticos, lenguas y músicas.
Una noche diferente para los peregrinos que pasen por Jaca
Para los peregrinos que estos días estén comenzando el Camino Aragonés, la coincidencia puede convertirse en uno de esos regalos inesperados que terminan recordándose mucho después de llegar a Compostela. Después de una jornada caminando entre paisajes pirenaicos, podrán encontrarse por la noche con instrumentos y melodías que evocan precisamente aquel mundo de intercambios culturales que existía cuando las grandes peregrinaciones medievales estaban transformando Europa.
Sobre el escenario estarán Emmanuel Bardon, responsable de la dirección musical; Gülay Hacer Toruk, voz; Spyros Halaris, con kanun, laúd y canto; Aliocha Regnard, con nyckelharpa y fídula; y Henri-Charles Caget en la percusión. La filosofía del grupo consiste precisamente en colocar el encuentro humano y la interculturalidad en el centro de sus proyectos y explorar conceptos como la memoria, la transmisión oral y la identidad.
Y ahí aparece una conexión particularmente hermosa con el Camino. Un peregrino medieval podía encontrarse durante su viaje con personas que hablaban lenguas completamente diferentes, escuchaba músicas desconocidas y atravesaba territorios cuyas costumbres eran nuevas para él. Ochocientos años después, el concierto de Jaca recuperará parte de aquel enorme mosaico cultural.
Del Mediterráneo a la Ruta de la Seda sin salir de Jaca
El repertorio de Canticum Novum cruza la España de las tres culturas con el Mediterráneo, la Ruta de la Seda y el antiguo Imperio otomano. Son músicas nacidas del encuentro entre civilizaciones que, pese al paso de los siglos, continúan transmitiendo una sorprendente sensación de actualidad. El propio planteamiento del conjunto utiliza esa herencia para hablar de diversidad, respeto y convivencia.
Canticum Novum fue creado por Emmanuel Bardon en 1996 y actualmente está vinculado al Ópera-Teatro de Saint-Étienne, en Francia. Su trayectoria se ha especializado en tender puentes entre la música antigua y las músicas del mundo, una filosofía especialmente apropiada para un festival que se celebra precisamente alrededor de una de las grandes rutas culturales de Europa.
El Camino también se escucha
La actuación forma parte de la 35ª edición del Festival Internacional en el Camino de Santiago, que este verano está recorriendo catorce localidades de la provincia de Huesca. La edición de 2026 lleva por lema “Caminos en la mar” y centra buena parte de su programación en la vida musical del Mediterráneo y los territorios históricos de la Corona de Aragón.
Hasta el 21 de agosto pasarán por el festival formaciones como Enrike Solinís & Euskal Barrok Ensemble, Bachcelona Consort, Chiavette, Schola Cantorum Paradisi Portae, La Tendresa y Capella de Ministrers, además de otras propuestas culturales relacionadas con el cine, el teatro y el patrimonio.
El resultado convierte durante estas semanas al territorio oscense en algo parecido a lo que fue durante siglos el propio Camino: un punto de encuentro entre personas procedentes de lugares muy diferentes.
Porque quizá tendemos a pensar en el Camino de Santiago únicamente como una ruta que se recorre con los pies. Sin embargo, buena parte de su importancia histórica nació precisamente de todo aquello que viajaba junto a los peregrinos. Las ideas cruzaron fronteras. El románico se extendió. Circularon historias, conocimientos y tradiciones. Y también viajaron las músicas.
Este martes, cuando caiga la noche sobre la Ciudadela de Jaca y comiencen a sonar instrumentos procedentes de tradiciones muy diferentes, el Camino volverá por unas horas a parecerse mucho al de hace siglos.
Un lugar donde personas de mundos distintos se encuentran, se escuchan y continúan juntas el viaje.
















