El Camino Olvidado a Santiago celebrará por primera vez en Cantabria su Congreso anual. Valdeolea acogerá los días 16 y 17 de octubre la quinta edición de un encuentro que reunirá a representantes de los territorios vinculados a esta histórica ruta de peregrinación para hablar de patrimonio, cooperación, turismo y futuro.
Cantabria será este mes uno de los grandes puntos de encuentro del Camino Olvidado a Santiago.
Los días 16 y 17 de octubre, Valdeolea acogerá el V Congreso del Camino Olvidado, una cita que llega por primera vez a la comunidad de la mano de la Fundación Camino Lebaniego y con la colaboración de los ayuntamientos de Las Rozas de Valdearroyo, Valdeprado del Río, Campoo de Enmedio y Valdeolea.
Después de cuatro ediciones celebradas en otros puntos del itinerario, la última de ellas en Zalla en 2025, el Congreso se traslada ahora a Cantabria con la intención de analizar el presente de esta ruta y, sobre todo, pensar en su futuro.

Una ruta histórica que quiere ganar protagonismo
El Camino Olvidado atraviesa País Vasco, Burgos, Cantabria, Palencia y León antes de enlazar con el Camino Francés en Villafranca del Bierzo.
Es una ruta de fuerte carácter histórico, cultural y paisajístico que durante años permaneció fuera de los grandes focos del mundo jacobeo, pero que poco a poco ha ido recuperando visibilidad.
En Cantabria, su trazado atraviesa los municipios de Las Rozas de Valdearroyo, Valdeprado del Río, Campoo de Enmedio y Valdeolea, antes de continuar hacia la Montaña Palentina.
Su paso por el sur de la región permite además conectar el Camino de Santiago con un territorio de enorme valor patrimonial y natural, pero todavía poco conocido por muchos peregrinos.
“El COaS por Cantabria, presente y futuro compartido”
La jornada principal del viernes 16 se desarrollará bajo el título “El COaS por Cantabria, presente y futuro compartido”.
El programa abordará cuestiones relacionadas con la cooperación entre territorios, la gestión de los caminos de peregrinación y la capacidad de estas rutas para convertirse también en herramientas de desarrollo cultural y turístico.
Uno de los objetivos será poner en común experiencias entre administraciones, asociaciones y entidades locales que trabajan directamente sobre el territorio.
Porque una ruta histórica no se mantiene únicamente señalizando kilómetros. Necesita coordinación, conservación de patrimonio, servicios para el peregrino y una estrategia común que permita crecer sin perder su identidad.
Cantabria también es tierra de peregrinación
La conferencia inaugural estará dedicada precisamente a ese contexto histórico.
Bajo el título “Cantabria Peregrina, el arraigo histórico de los caminos de peregrinación en la región”, se analizará el papel que estas rutas han desempeñado durante siglos como vías de comunicación, intercambio cultural y transmisión de patrimonio.
Cantabria cuenta con una relación muy profunda con las peregrinaciones.
El Camino del Norte, el Camino Lebaniego y el propio Camino Olvidado forman parte de una red de itinerarios que demuestra que esta comunidad no ha sido simplemente un territorio atravesado por peregrinos, sino un espacio histórico de acogida y conexión entre diferentes rutas.

Las asociaciones tendrán también voz
El programa contará con la participación de la Asociación de Peregrinos de los Caminos del Norte en Cantabria, junto con representantes de instituciones y territorios vinculados al Camino Olvidado.
La presencia de las asociaciones resulta especialmente importante.
Son muchas veces ellas las que conocen de primera mano los problemas del trazado, las necesidades de los peregrinos y el patrimonio que necesita atención.
También son quienes mantienen viva la memoria de estas rutas cuando todavía no tienen grandes cifras de caminantes.
El Congreso pretende por tanto combinar la visión institucional con la experiencia de quienes trabajan directamente sobre el Camino.
No todo será hablar dentro de una sala
Una de las características más interesantes del programa es que el encuentro no se limitará a ponencias y mesas de trabajo.
Después de las sesiones, los participantes realizarán una visita a diferentes hitos patrimoniales vinculados al Camino Olvidado.
La jornada del viernes terminará además con un concierto en la Colegiata de San Pedro de Cervatos, uno de los grandes referentes del patrimonio románico de Cantabria.
De esta manera, el Congreso permitirá conocer sobre el terreno aquello de lo que se estará hablando durante las sesiones.

El sábado tocará caminar
El sábado 17 llegará una de las partes más peregrinas del encuentro.
Los participantes tendrán la oportunidad de recorrer a pie un tramo del Camino Olvidado.
Una forma sencilla, pero muy importante, de recordar que detrás de cualquier estrategia turística, cultural o institucional existe siempre una realidad básica: un sendero y una persona caminando sobre él.
Conocer una ruta desde un despacho nunca será lo mismo que recorrerla.
Por eso combinar reflexión y Camino puede ayudar también a detectar necesidades, descubrir oportunidades y comprender mejor la experiencia real del peregrino.
El papel de la Fundación Camino Lebaniego
La Fundación Camino Lebaniego está impulsando este encuentro dentro de una estrategia más amplia de promoción y dinamización de las rutas de peregrinación que atraviesan Cantabria.
La celebración del Congreso en el sur de la región permite además ampliar la mirada más allá de los itinerarios más conocidos.
El Camino Olvidado puede convertirse en una oportunidad para territorios rurales que conservan patrimonio, paisaje y pequeñas localidades capaces de ofrecer una experiencia muy diferente a las rutas más transitadas.
Ese crecimiento, sin embargo, tendrá que hacerse con equilibrio.
Promocionar una ruta poco conocida no significa convertirla automáticamente en una nueva vía masificada. Significa crear las condiciones necesarias para que pueda recibir peregrinos sin perder aquello que precisamente la hace especial.
Una oportunidad para recuperar un Camino
El propio nombre, Camino Olvidado, resume buena parte de su historia reciente.
Durante mucho tiempo quedó en segundo plano frente a otros grandes itinerarios.
Ahora diferentes asociaciones, administraciones y territorios trabajan para recuperar su memoria, mejorar la señalización y darle una nueva vida.
El Congreso de Cantabria puede servir precisamente para avanzar en esa dirección.
No solamente para hablar de cuántos peregrinos pueden llegar en el futuro, sino para decidir qué tipo de ruta se quiere construir.
Una ruta con patrimonio cuidado, pueblos implicados, hospitalidad y una relación equilibrada entre turismo y peregrinación.
Dos días para pensar el futuro
El V Congreso del Camino Olvidado será, por tanto, mucho más que una reunión técnica.
Será una oportunidad para reunir a personas de distintos territorios que comparten una misma ruta y unos problemas similares.
También permitirá situar a Cantabria dentro de un Camino que conecta varios territorios del norte de España antes de encontrarse con el Camino Francés.
Y, sobre todo, servirá para recordar que todavía existen Caminos que conservan mucho por descubrir.
El 16 y 17 de octubre, Valdeolea será durante dos días uno de esos lugares donde el Camino no solo se recorre.
También se piensa.
Información práctica
El Congreso se celebrará los días 16 y 17 de octubre de 2026.
Las actividades son gratuitas, aunque las plazas son limitadas y es necesaria la inscripción previa.
El programa combinará ponencias, encuentros entre representantes de los territorios, visitas patrimoniales, música y una jornada a pie por un tramo del Camino Olvidado
















