Un peregrino ha fallecido tras sufrir una parada cardíaca mientras recorría el Camino de Fisterra a su paso por el municipio coruñés de Ames. Los servicios sanitarios intentaron reanimarlo en el lugar, pero no pudieron salvarle la vida.
El Camino de Fisterra ha vuelto a quedar marcado por una noticia triste.
Un peregrino perdió la vida este lunes, 5 de octubre, mientras recorría esta ruta jacobea a su paso por Ames, en la provincia de A Coruña, después de sufrir una indisposición que terminó derivando en una parada cardíaca.
El suceso ocurrió alrededor del mediodía.
Los servicios de emergencias recibieron el aviso de que un caminante se encontraba indispuesto y se movilizaron hasta el punto en el que se encontraba.
Los sanitarios intentaron reanimarlo
Hasta el lugar se desplazó personal del Servizo de Urxencias Sanitarias de Galicia-061, que inició maniobras de reanimación.
Pese a los esfuerzos de los profesionales sanitarios, finalmente no fue posible salvarle la vida.

En el operativo participaron también efectivos de la Policía Local de Ames, agentes de la Guardia Civil y miembros de Protección Civil.
Desde Protección Civil trasladaron posteriormente sus condolencias a la familia, amigos y compañeros del peregrino fallecido.
Una ruta que continúa más allá de Santiago
El Camino de Fisterra es una de las rutas más singulares del universo jacobeo.
A diferencia de otros itinerarios, no termina en Santiago de Compostela, sino que parte de la capital gallega y continúa hacia la Costa da Morte, con Fisterra como uno de sus principales destinos.
Muchos peregrinos deciden prolongar su Camino después de llegar al Obradoiro para recorrer estos últimos kilómetros hacia el Atlántico.
El paso por Ames forma parte de ese recorrido inicial hacia el oeste gallego.
Segunda muerte reciente en esta ruta
El fallecimiento se produce apenas unos días después de otro accidente mortal registrado en el Camino de Fisterra.
El pasado 25 de septiembre, otro peregrino falleció en el municipio de Cee después de sufrir una caída mientras circulaba en bicicleta por un tramo de fuerte pendiente.
Son dos sucesos diferentes, pero ambos recuerdan que incluso en rutas muy frecuentadas pueden producirse situaciones de emergencia.
Caminar también exige prudencia
El Camino de Santiago es una experiencia abierta a personas de edades y condiciones muy diferentes, pero cada peregrino debe adaptar las etapas a su situación física y prestar atención a cualquier señal de malestar.
Fatiga extrema, dolor en el pecho, mareos, dificultad para respirar o una indisposición repentina no deben ignorarse.
En situaciones así, parar y pedir ayuda puede ser decisivo.
No se trata de generar alarma, sino de recordar algo sencillo: ningún objetivo, etapa o llegada merece poner en riesgo la salud.

Un momento de respeto en el Camino
Detrás de cada noticia de este tipo hay una persona, una familia y compañeros que estaban viviendo una experiencia que debía terminar de otra manera.
Por eso, más allá de las circunstancias concretas del suceso, queda el respeto hacia el peregrino fallecido y hacia quienes compartían su Camino.
Desde RTV Camino de Santiago queremos trasladar también nuestras condolencias a sus familiares, amigos y compañeros.
Buen Camino, peregrino.
















